Un Dream Team demoledor

Turquía demostró que Estados Unidos es mortal. Al menos hasta el tercer cuarto. Los americanos no fueron capaces de imponer su juego ni su físico a una selección que sufrió la noche anterior ante la débil Nueva Zelanda. Los turcos supieron leer con inteligencia el encuentro y obligaron a los de Krzyzewski a bajar a la tierra para llevarse la victoria.

El gran secreto de Turquía fue plantar una defensa en zona que los americanos no supieron leer hasta casi el final del partido. Entre los problemas y la desgana generalizada, unido a un escaso acierto desde la línea de tres (Curry iba 0 de 4 en el primer cuarto), el Dream Team sufrió las embestidas turcas.

Faried era el encargado de mantener a los americanos en el partido ya que Davis estaba cargado de faltas y no aportó apenas hasta bien entrado el tercer cuarto. Con buenas combinaciones y evitando entrar en la pintura ante la presencia física de los americanos, Turquía se fue al descanso con cinco puntos de ventaja. Habría que remontarse al Mundial de Japón 2006 para ver que un equipo de EE.UU. se iba con esa desventaja en el intermedio. Con problemas para anotar y para imponer su ataque, la defensa era lo poco que no chirriaba en el mejor equipo del mundo. (21 rebotes a 12 a favor de Turquía).

Tras el descanso Anthony Davis se encargó de asumir su papel de líder del equipo, con permiso de Faried. Logró todos sus 19 puntos en el segundo periodo gracias a su inteligencia para jugar a media distancia. Gracias a un tapón suyo el partido se mantuvo igualado a 59-59, última vez que los turcos estarían en positivo en el duelo.
Davis tirando del carro, sabiendo jugar bien a media distancia del aro entre la defensa turca. La pareja interior fue lo único positivo junto a pequeños destellos de Irving ante Turquía, que aguantó hasta el tercer cuarto. Un mate espectacular de Faried por encima de Guler, con pique visual incluido, ejemplificaba que el encuentro había comenzado para Estados Unidos. Aunque en defensa no conseguían impedir canastas desde la esquina gracias a la buena circulación, en ataque las individualidades desequilibraban.

Un espectácular triple de Curry desde la esquina rompió el partido y desde entonces sólo hubo un equipomsobre la cancha (59-64). Faried y Davis continuaron su exhibición en una espectacular demostración de físico y de juego. Ambos recibieron aplausos del pabellón, más que merecidos. Los turcos vieron resignados como el partido se les hacía demasiado largo, y es que mantener el el tono durante cuarenta minutos no es fácil, pero han demostrado que tampoco imposible.

MARCA.com

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